Buenos días. Y aquí vamos con el lunes más lunes del mundo, después de esta especie de mini vacaciones qué duraron lo justo cómo pa, a eso del sábado, no saber en qué día estábamos, pero sin generar más síndrome qué el de algun ataque epiléptico a causa de las luces navideñas. Bueno, lo de "navideñas", lo circunscribo al momento físico porque navideñas, navideñas ... No sé, bueno, qué las ciudades rebosan espíritu merrycrismático y todo se llena de cubos, esferas y trapecios leds, así como de supuestos osos de peluche de medidas desaforadas y, sí qué es cierto, en algún rincón destacado, parpadea un gigante árbol de Navidad. Los belenes y la simbología cristiana la escondemos en plazas cubiertas y lugares bien a resguardo, por no ofender a otras culturas, en cuyas casas, curiosamente, si que se ponen abetos, espumillón, bolas y estrellas/ cometas. Y, como el tema de ADIF en Madrid me tiene con la caja de lexatines en el bolso del mandil, voy a posarlo un poco, hasta qué se m...
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